Gisela Dulko: La nena del tennis argentino

Gisela Dulko: La nena del tennis argentino

Mantuvo fogosos romances con Fernando González, Verdasco y Robredo. Pero ahora está solita. Me gusta ese tajo de la pollera.

Antes del partido entre Gisela Dulko y Maria Sharapova, el diario The Times tituló: “La batalla de las nenas”. Y ganó la nena argentina. Una nena no tan nena, claro. O, en todo caso, una nena como la que interpretaba Adriana Brodsky en el sketch del Manosanta, un jolgorio de hormonas, un fenomenal despliegue de minifaldas.

A los 24 años, Gisela se destaca por su tenis ciertamente en alza y, también, por sus encantos fuera de la cancha. Rubia debilidad, y si bien se encarga de aclarar que se encuentra “sola”, la tigrense ha mantenido apasionados romances con, por ejemplo, el chileno Fernando González -¿será por eso que le dicen el Bombardero de La Reina?- y los españoles Tommy Robredo y Fernando Verdasco. Así explica Gisela su afinidad por los hombres de la raqueta: “Nuestra vida va a full, yo voy a full, cuando vengo a Buenos Aires no paro un segundo. Me entreno, me entreno, me entreno, pero tengo que hacerme un tiempo para ir al dentista, al médico, a ver a mi familia, a mis amigas”, le dijo a la revista Brando. “Si tuviera un novio que fuera de acá, no le podría dar mucha bola. Para mí, estar con un tenista fue un poco más fácil porque hacíamos lo mismo. Además, lo podía ver en los torneos”.

Gisela, que empezó a jugar al tenis a los siete años y por su actividad ha tenido que resignar salidas con amigas y hasta el viaje de egresados, piensa mantenerse en el circuito hasta los 30 y después sí, dedicarse a una vida más laxa. O, como ella dice, a formar una familia. Por ahora tiene tres perritos: Goran (sí, como Ivanisevic), Nicole y Guga (sí, como Kuerten).

Admiradora de Keanu Reeves y de Alejandro Sanz -nada que ver con nuestro prócer Tomás-, Gisela corre sobre la hierba de Wimbledon y las miradas del público se depositan sobre sus piernas, y sus caderas y… En fin, me gusta ese tajo de la pollera, cantaría el Flaco Spinetta. La tersa figura de Gisela hace estragos. Tanto que, tras el triunfo frente a Sharapova, cuando todavía no se había sacado su vincha Lacoste, se le acercó un periodista trastornado por sus atributos y le preguntó: “Gabriela, ¿tienes novio?”. Lo curioso no fue que le preguntara si tenía novio sino que ¡le dijo Gabriela!

Alguna vez, a Dulko le ofrecieron posar desnuda para una revista. Y se negó. ¿Nunca digas nunca? Quién sabe. Tal vez más adelante. Lo que sí hace ahora Gisela es desmitificar cuestiones de alcoba. A ver, Gise: ¿es cierto que los deportistas de alto rendimiento se cuidan de tener sexo antes de los partidos? “Para mí es mentira”, señala. Y agrega que de lo único que hay que cuidarse en la previa es del desgaste de una noche “entera”. Mirá vos. Mirá a la nena.